¡Cuando yo me muera, amor,
quiero que mueras conmigo!
Y sentir tu carne blanca
junto a mi carne de lirio,
mis sienes sin palpitar,
tu corazón sin latido.
¡Cuando yo me muera, amor,
quiero que mueras conmigo!
Quiero tenerte a mi lado
igual que a esos seis suspiros
de nuestros seis corazones,
hijos de nuestro cariño.
Quiero que tu polvo
inerte
se entremezcle con el mío,
y que el huracán del tiempo
no lo sople hacia el olvido.
¡Cuando yo me muera, amor,
quiero que mueras conmigo!
Quiero que adornen mi tumba
dos coronas, dos anillos,
dos corazones callados
que anduvieron un camino.
Quiero llegar ante Dios
juntos,
de la mano unidos,
como aquel día de agosto
juntamos, nuestros destinos.
¡Cuando yo me muera, amor,
quiero que mueras conmigo,
y sentir tu carne blanca
junto a mi carne de lirio!